domingo, mayo 13, 2007

esperanza


Cada mañana será un tormento,
un día más que se escapa,
como las melodías nocturnas
que vuelan en mi pensamiento.

Será un transitar en el desierto,
un cabalgar en contra del viento,
sintiendo que la arena
me golpeará en silencio,

Navego a la deriva de tu vida,
en el mar de la esperanza,

sin puerto ni horizonte

donde atracar mis sentimientos.

Es una lucha constante
un ir y venir, un subir y bajar;
pero sigo aquí en la espera

soñando con nuestro viejo amanecer.